Guía práctica

Administrar bien, sin ser contador

Crupiery está diseñado para registrar lo que entra, lo que sale y el propósito de cada recurso con palabras sencillas.

Primeros pasos

  1. Abre el módulo de iglesia o el módulo personal.
  2. Crea un perfil y elige la moneda. Cada perfil mantiene su información separada.
  3. En Iglesia, revisa las cuentas iniciales y agrega las que necesites, por ejemplo “Banco principal” o “Efectivo”. En Personal puedes registrar movimientos de inmediato.
  4. Registra cada entrada o salida el día en que sucede y conserva el comprobante fuera de Crupiery.
  5. Descarga un respaldo al terminar la jornada o, como mínimo, una vez por semana.

Guía para tesoreros de iglesia

Después de un servicio

Usa Conteo de ofrenda. Anota cuántas piezas hay de cada denominación, suma los cheques y registra a dos testigos. Compara el conteo físico con los sobres antes de guardar el comprobante.

Entradas y salidas

Una entrada es dinero recibido; una salida es dinero pagado. Elige la cuenta y el fondo correctos. Escribe una descripción que otra persona pueda entender meses después y conserva el número de recibo.

Fondos designados

Un fondo restringido tiene un propósito comunicado al donante, como misiones o construcción. No lo uses para otro fin. Si necesitas una transferencia, documenta la razón y conserva la autorización correspondiente.

Conciliación mensual

Compara uno por uno los movimientos de Crupiery con el estado de cuenta del banco. Marca los que aparecen y revisa la diferencia pendiente. No cierres el mes hasta entenderla.

Rendición de cuentas

Entrega el informe mensual a la junta o asamblea con tiempo para preguntas. El espacio para firmas ayuda a dejar constancia de la revisión; no sustituye los controles internos ni las obligaciones legales de tu localidad.

Guía personal y familiar

El presupuesto por sobres asigna cada unidad de ingreso a un propósito. El método 50/30/20 propone una referencia: 50% necesidades, 30% deseos y 20% ahorro o pago adicional de deuda. Ajusta los porcentajes a tu realidad.

En deudas, bola de nieve prioriza el saldo más pequeño para ganar impulso; avalancha prioriza la tasa más alta para reducir intereses. El simulador es una estimación, no una promesa del acreedor.

Respaldos y restauración

Abre Respaldo y seguridad desde el enlace Mis datos al pie de la página —o desde Ajustes de iglesia— y pulsa Descargar respaldo. Guarda el archivo de respaldo en una memoria, unidad cifrada o ubicación que controles. Para recuperar los datos, pulsa Restaurar respaldo y elige:

  • Reemplazar: borra la información local actual y deja exactamente la del archivo.
  • Combinar: conserva lo actual y agrega registros que no existan.

No edites a mano el archivo de respaldo. Crupiery valida su formato antes de importarlo.

Bloqueo con contraseña

Puedes poner una contraseña si otras personas usan la misma computadora. Es como una llave: sin ella no se abren tus cuentas. No necesitas activarla para usar Crupiery.

Muy importante: si olvidas la contraseña, no podemos restablecerla. Para recuperar tus cuentas necesitarás un respaldo que puedas abrir. Guarda una copia antes de activar el bloqueo y conserva la contraseña en un lugar seguro.

Uso sin conexión

Después de la primera visita, la aplicación conserva los archivos necesarios para abrir sin internet. Las bibliotecas de exportación también se guardan para que Excel y PDF estén disponibles sin conexión una vez completada la primera carga. CSV, JSON e impresión siguen disponibles.

Alcance de la herramienta

Aviso financiero y contable

Crupiery y sus plantillas son herramientas educativas y de organización basadas en experiencia práctica. No constituyen asesoría financiera, contable, fiscal ni legal, no garantizan resultados y no reemplazan el criterio de un profesional.

Cada persona, iglesia, comunidad, negocio o empresa tiene circunstancias y obligaciones distintas. Para decisiones importantes —especialmente si administras una empresa, tienes empleados, declaras impuestos o debes llevar contabilidad formal— consulta a un profesional calificado que conozca tu situación y las normas de tu localidad.

Si algo no cuadra

  1. Filtra el periodo correcto.
  2. Revisa montos, fechas, cuentas y fondos.
  3. Busca movimientos duplicados o todavía no conciliados.
  4. Compara con comprobantes y estado bancario.
  5. No cambies un mes cerrado sin dejar constancia del motivo.